PARÁBOLA DE LA MANTA DE RETAZOS
A las multitudes preocupadas por el porvenir del mundo,
Jesús les podría proponer esta parábola:
“Sucede en el Reino de Dios algo similar a lo que sucede con
un grupo de mujeres de gran corazón que se reúne para
confeccionar una manta de retazos.
Hacen un diseño, eligen varias clases de telas, las cortan
en pedazos de formas y colores diferentes y luego los cosen
como si se tratara de un rompecabezas. Cada persona del
grupo trabaja sobre un pedacito del conjunto.
Cuando todas terminan, unen las partes y las hilvanan, luego
cosen la totalidad y así nace una manta de retazos.”
Si los discípulos pidieran a Jesús que les explicase la
parábola, él les diría:
“Esas mujeres de gran corazón y dedos hábiles, sois vosotros
mismos y todos los hombres y las mujeres que sueñan con
cambiar el mundo.
El modelo de manta de retazos, es el mundo tal como Dios lo
sueña desde siempre. Las telas de mil colores, son los
pueblos de todas las razas, lenguas, culturas y religiones
que nacen, viven y mueren bajo el sol.
Las tijeras que cortan los diferentes pedazos, representan
el reparto de riquezas y de talentos para que por toda la
tierra se expandan la justicia, la armonía y la paz.
La aguja que se desliza hilvanando los pedazos sin hacer el
menor ruido, las manos que arman el rompecabezas y lo cosen,
se refieren a todo el trabajo que hoy en día se realiza en
el mundo para que en todas partes el respeto, el amor y la
solidaridad se conviertan en el aire que respiramos y en el
agua que bebemos.
En verdad, en verdad os digo que hasta el gesto solidario
más pequeño que hagáis para que la Madre Tierra y todos sus
hijos vivan felices, son ya como el aroma de lo que será el
mundo cuando la evolución, impulsada por el Espíritu,
alcance su plenitud.”
Eloy Roy