“SEÑOR”
“Cristo” y “Señor” son títulos muy serios que se dieron
a un muchacho del pueblo, a un pobre amigo de los
pobres, a un apasionado de la justicia, de la libertad y
de la compasión; a un hombre sin armas, con absoluta fe
en su Dios y que, pese a mucha adversidad, creyó con
tesón que su proyecto de Reino terminaría por llegar y
se extendería por todo el mundo.
Durante mucho tiempo la mayoría de los pueblos
sobrevivieron sometiéndose de manera absoluta a sus
señores.
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Señores guerreros, rodeados de matones rastreros
dispuestos a todo para servirlos.
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Señores despiadados, crueles, tiránicos,
sanguinarios.
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Señores que, pretendiéndose investidos por el poder
de los dioses, aseguraban a sus sujetos-esclavos la
ilusión de ser los mejores, los más fuertes, los más
respetados y los más temidos de la tierra, y de ser
llamados a dominar al mundo.
Los pueblos oprimidos y bien domesticados vivían sólo de
las migajas caídas de la mesa de sus señores, pero
estaban orgullosos de ellos. Morían de buen grado por
sus amos.
Todavía existen, en nuestros días, regímenes de esta
naturaleza: por ejemplo los señores tribales de
Afganistán, los reyezuelos africanos, los dictadores de
opereta que han abundado en América Latina…
Son un buen ejemplo los jefes de las mafias, de las
pandillas, de las maras: hasta en las cárceles se les
tratan como reyes. Desde su celda, a menudo de lujo,
continúan dirigiendo sus tropas con total impunidad y
conduciendo los golpes que engrosan sus fortunas. Se
manejan con el miedo y no tienen la menor piedad. De
hierro es su ley.
Ese es, de un tirón, un bosquejo del “mundo” tal como ha
prevalecido hasta hace poco por casi toda la tierra y
que todavía perdura en muchos rincones de nuestros
países supuestamente “libres” y “civilizados”, y en
varios otros países del planeta.
Proclamar a Jesús como “Señor”, significa darle la
espalda a ese mundo brutal y optar por otro mundo, otro
sistema, otra manera de organizarse, de gobernarse, de
vivir en sociedad. Optar por un mundo verdaderamente
humano que se apoye en lo humano y se construya con
medios humanos.
Eloy Roy
http://todoelmundovaalcielo.blogspot.com/