MENSAJEROS
Queremos hoy, Señor, manifestarte nuestro
agradecimiento y nuestro gozo, después de
escuchar la Buena Nueva de tu venida.
También hoy llegan tus mensajeros que nos
dicen:
preparad los caminos del Señor, allanad sus
senderos.
Nos llegan por todas partes noticias de tu
Reino,
que se acerca y que seguimos esperando.
Juan Bautista, el profeta del desierto, nos
llama a la conversión,
y nos pide que asumamos nuestras
responsabilidades.
Todos tus profetas, los testigos de tu
palabra,
nos muestran tus caminos,
los caminos por los que vienes a nosotros,
y los caminos por los quieres que vayamos
hacia ti,
saliéndote al encuentro.
Hoy, al volver a encontrar el camino, cuando
nos creíamos perdidos,
te lo agradecemos cantando un himno de
alabanza,
en comunión con todos los santos que nos han
precedido.
Santo, santo…
Padre nuestro, Dios y Señor del tiempo y la
eternidad,
te damos gracias por Jesús, el definitivo
mensajero,
que no sólo nos ha marcado el camino,
sino que él mismo es el camino.
Jesús es la verdad y la vida,
la puerta que nos lleva a la casa paterna,
cálida y entrañable.
Ahora, Señor, queremos hacer memoria de tu
hijo amado Jesús,
de su vida esforzada por hacernos comprender
tu mensaje
y movernos a convertir este mundo en un
Reino de justicia y amor.
El Señor Jesús, la noche en que iban a
entregarlo, cogió un pan,
dio gracias, lo partió y dijo:
«Esto es mi cuerpo, que se entrega por
vosotros;
haced lo mismo en memoria mía».
Después de cenar, hizo igual con la copa,
diciendo:
«Esta copa es la nueva alianza sellada con
mi sangre;
cada vez que bebáis, haced lo mismo en
memoria mía».
Nuestra voluntad es la de llevar a término
la obra que él empezó.
Queremos vivir sus palabras, queremos seguir
sus pasos de vida.
Haz que el testimonio de Jesús nos ilumine
a todos los que componemos su Iglesia y a
todo ser humano.
Que el espíritu de Jesús venza toda
resistencia
y sea aceptado por todos.
Para que viviendo como tu hijo nos enseñó a
vivir,
seas tú glorificado a través de toda la
humanidad.
A ti la gloria, por Cristo nuestro Señor.
AMEN
Casiano Floristán
Luís Maldonado
Oración
colecta
Oh Dios, Padre
nuestro, lleno de amor y misericordia.
Tú preparas un camino de esperanza
para este mundo atormentado y afligido.
Te pedimos que derrames con abundancia tu
espíritu
sobre los aquí reunidos,
para que, volvamos nuestro corazón hacia tí
y caminemos a tu encuentro juntamente con
Cristo.
Oración sobre las ofrendas
Oh Dios,
creador de todas las cosas,
que sostienes y cultivas toda vida.
A quienes celebramos hoy la Cena del Señor
concédenos la gracia de gustar profundamente
la alegría de estar vivificados por ti.
Oración
para después de la comunión
Oh Dios,
fuente de vida.
Unidos en el Cuerpo de Cristo te pedimos
que,
poniendo nuestra confianza en tu palabra,
podamos caminar con gozo y entusiasmo el
camino de Jesús.
José Lerga
Traductor
de las oraciones redactadas en Japón,
siguiendo la reforma
litúrgica del Vaticano II
http://www.telefonica.net/web2/vidaensintonia/tonosorientales.html