José antonio pagola:
"Hay confrontación
entre dos modelos de Iglesia"
- ¿Se
considera una víctima?
- No.
En mi libro presento a Jesús como conflictivo y peligroso,
ahora he comprobado en mi propia carne que lo fue y lo será
siempre. Cuando se conocen sus palabras de fuego, su
libertad para defender a las personas, su proyecto de una
sociedad al servicio de los últimos o su crítica a una
religión vacía de compasión, Jesús genera reacciones
encontradas de atracción o de rechazo. Creo que, en buena
parte, mi libro ha suscitado inquietud cuando se ha captado
que Jesús puede ser un desafío demasiado peligroso para la
Iglesia actual.
- ¿El
nombramiento de Munilla es un desafío de Rouco a la Iglesia
nacional vasca?
- Es un
error analizar lo ocurrido en San Sebastián desde claves
exclusivamente políticas. Pienso, más bien, que lo que se
vive en mi diócesis es, sobre todo, un conflicto eclesial
que se está produciendo también en otras partes, como
consecuencia de una confrontación entre dos modelos de
Iglesia o dos sensibilidades sobre el contenido y
significado del Vaticano II o sobre el quehacer de la
Iglesia en la sociedad secularizada. Lo lamentable es que,
por lo general, nuestras mutuas descalificaciones no nos
están conduciendo hacia una Iglesia más fiel a Jesús y a su
proyecto.
-
¿Tomaría Jesús las mismas decisiones que el Vaticano sobre
la mujer?
- Jesús
critica una sociedad patriarcal que establece el dominio y
el poder del varón sobre la mujer. Esta actuación de Jesús
nos está exigiendo hoy una revisión profunda de la situación
injusta de la mujer en la Iglesia y en la sociedad, una toma
de conciencia más viva de nuestra infidelidad a Jesús y un
proceso valiente de renovación orientado a que la mujer
pueda disfrutar de su dignidad, sus derechos y su
protagonismo.
-
¿Jesucristo expulsaría a los mercaderes del Vaticano?
- No hay
que esperar a que vuelva Jesús. Desde los millones de
hambrientos y desnutridos de la tierra, desde los pobres
olvidados por las religiones, desde las mujeres humilladas
en todos los pueblos, Jesús nos está gritando ahora mismo a
los dirigentes del Vaticano y a todos los que nos decimos
cristianos que expulsemos de la Iglesia riquezas, poderes,
grandezas o intereses que ocultan su mensaje de esperanza.
-
¿Jesucristo acabó en una fosa común como los desaparecidos
de la Guerra Civil?
- No,
históricamente es muy poco probable. Esta hipótesis del
norteamericano John Dominic Crossan no encuentra apenas
aceptación entre los especialistas.
- ¿Se
puede seguir a Jesús sin seguir a su Iglesia?
- En
estos momentos yo no encuentro otra manera mejor de seguir a
Jesús que viviendo en esta Iglesia, pero esforzándome por
convertirme yo mismo al Evangelio y trabajando por alentar
en ella un clima de conversión a Jesús.
- ¿La
crisis económica que tanto nos ocupa provocará un
renacimiento de la espiritualidad?
-
Observo que el deseo de espiritualidad se despierta sobre
todo en personas que experimentan con fuerza el vacío
existencial, el sinsentido de su vida, el hartazgo de
bienestar. No es fácil vivir una vida que no apunta hacia
ninguna meta.
-
¿Leerá el libro de Hawking que niega la existencia de Dios?
- No.
Siempre me han interesado los trabajos de Stephen Hawking
sobre astronomía, pero no sus conjeturas sobre Dios. Los
expertos en el diálogo ciencia-fe afirman que ni las
religiones pueden probar la existencia de Dios ni las
ciencias su no existencia. Parece que el hombre moderno ha
decidido que lo que el ser humano no puede probar
científicamente, no existe.
-
¿Dios es necesario?
- Dios
no es necesario para ganar dinero, adquirir poder o lograr
bienestar. Tampoco para librarnos del mal, del sufrimiento o
las desgracias de la vida. Dios nos sirve a los creyentes
para enfrentarnos con una luz, un estímulo y un horizonte
nuevo a la dureza de la vida y al misterio de la muerte.
- ¿Le
gustaría mantener un debate abierto con Benedicto XVI sobre
los contenidos de su libro?
- Me
gustaría que en Roma se escucharan las diversas corrientes
teológicas existentes en el seno de la Iglesia - no sólo en
Europa- pero, sobre todo, me alegraría que la jerarquía
liderara un movimiento de conversión a Jesucristo. Nada hay
más urgente.
-
Incluso sus críticos más acerbos se han rendido ante el
brillante estilo literario de «Jesús».
- Lo que
a mí me llena de alegría es comprobar que muchas personas
que leen mi libro sienten a Jesús más vivo y cercano,
encuentran un sentido diferente a su vida, se despierta en
ellos el deseo de una vida más humana. Encuentran en mi
libro algo que yo no he puesto.
-
¿Pensó alguna vez que se convertiría en un superventas?
- Nunca.
De ordinario, el éxito de un libro se mide en esta sociedad
por el número de ejemplares vendidos. Yo no lo creo así. De
«El código da Vinci» de Dan Brown se han vendido millones de
copias, pero yo lo considero un fracaso, pues no introduce
verdad ni esperanza, no acerca al misterio de Jesús, no
ayuda a vivir de manera más humana.
-
¿Qué saca un no creyente de la lectura de su libro?
- He
recibido muchos cientos de cartas y escritos de lectores no
creyentes. La mayoría me dicen que se han encontrado con un
Jesús que ni siquiera sospechaban, algunos se han sentido
llamados a replantearse su vida con más verdad y honestidad,
bastantes se han sentido liberados de miedos y fantasmas
religiosos que les han hecho sufrir mucho a pesar de haberse
distanciado de la Iglesia, bastantes quedan conmovidos por
un Dios amigo que ama con amor increíble e inmerecido a
todos sus hijos. Algunos dicen: Ojalá exista ese Dios. Otros
se animan a trabajar por un mundo más humano y justo.
Matías Vallés
La Nueva España