EL FORO SOCIAL MUNDIAL de BELEM
Crónica de
Frei Betto
Belém de Pará (Brasil), será la sede, del 27 de enero al
1º de febrero, de la nueva edición del Foro Social
Mundial (FSM). Se espera la asistencia de cerca de
120.000 participantes.
Tres grandes temas dominarán los debates: la
preservación ambiental, sobre todo por tener como
escenario la Amazonia, donde la deforestación y la
emisión de gas carbónico están creciendo; la crisis del
capitalismo globalizado y la guerra en Oriente Medio.
Las entidades participantes invitaron a los presidentes
de Brasil, Venezuela, Ecuador, Bolivia y de Paraguay. Si
asisten, lo harán con carácter personal.
La Carta de Principios del FSM señala que se trata de un
evento destinado a los movimientos de la sociedad civil
contrarios al neoliberalismo y a cualquier forma de
imperialismo, y comprometidos con la construcción de una
sociedad planetaria orientada a una relación de
sostenibilidad entre los seres humanos y la Tierra.
Al proclamar que “otro mundo es posible”, los
participantes se empeñan en conquistar una globalización
solidaria que respete los derechos humanos universales y
el medioambiente, apoyada en sistemas e instituciones
democráticas al servicio de la justicia social, de la
igualdad y de la soberanía de los pueblos.
Tribuna libre y apartidaria, no gubernamental ni
confesional, el FSM no tiene carácter deliberativo.
Aunque funcione como instancia articuladora, no alienta
la pretensión de ser un espacio de representatividad de
la sociedad civil mundial. En él hay plena diversidad de
géneros, etnias, culturas y generaciones.
Se espera que, del debate democrático en el FSM, surjan
propuestas para resolver los problemas de exclusión y
desigualdad social que el proceso de globalización
capitalista, con sus dimensiones racistas, sexistas y
destructoras de la naturaleza, impone a la mayoría de la
humanidad.
Las tres primeras ediciones del FSM - realizadas en
Porto Alegre, en 2001, 2002 y 2003 -, fueron organizadas
por un comité integrado por ocho entidades brasileñas:
Abong, Attac, Comisión Brasileña de Justicia y Paz,
Cives, CUT, Ibase, MST, y la Red Social de Justicia y
Derechos Humanos.
La cuarta edición se desarrolló en Mumbai (India), en
enero de 2004. La quinta retornó a la capital gaucha, en
enero de 2005, y funcionó sobre la base de ocho grupos
de trabajo: Espacios, Economía Popular Solidaria, Medio
Ambiente y Sostenibilidad, Cultura, Traducción,
Comunicación, Movilización y Software Libre.
El sexto FSM se llevó a cabo, de forma descentralizada,
en tres ciudades: Bamako (Malí, África), en enero de
2006; Caracas (Venezuela, América), también en enero del
mismo año, y Karachi (Pakistán, Asia), en marzo de 2006.
La séptima edición del FSM tuvo como escenario Nairobi,
en Kenia, en enero de 2007.
Los interesados en participar, a larga distancia, del
Foro de Belém, deben acceder a:
http://openfsm.net/projects/fsm2009interconexoes
En el evento, el filósofo y científico político Michael
Lowy y yo abordaremos el tema
“Ecosocialismo: espiritualidad y sostenibilidad”.
Frei Betto
http://www.fsm08madrid.org/web/
http://www.fsm2009amazonia.org.br/
http://movimientos.org/
http://alainet.org/fsm.php?anio=2009&idioma=all
Fuente:
Alainet
Crónica de Juan Arias
En
un clima de euforia se abre hoy [27 de enero] en Belém
de Pará, la capital de la Amazonia, la novena edición
del Foro Social Mundial (FSM).
Ridiculizados cuando en 2001 se abrió la primera edición
del Foro Social en Porto Alegre para oponerse a las
ideas neoliberales del Foro Económico Mundial de Davos,
apodado el foro de los banqueros, hoy la reunión de
Belém siente un cierto regodeo al ver cómo la crisis
financiera mundial ha puesto en entredicho al
capitalismo.
Para ver lo que ha cambiado el mundo habrá que estar
atentos a lo que se va a escuchar a partir de hoy hasta
el 1 de febrero en Belém, donde el lema antiguo del Foro
Social, Otro mundo es posible, está en los labios
y en el programa del nuevo presidente estadounidense,
Barack Obama, el nuevo ídolo político mundial.
Los organizadores internacionales del foro están felices
al ver que, este año, el presidente Luiz Inácio Lula da
Silva, en vez de ir al Foro Económico de Davos como en
los años anteriores, ha vuelto al Foro Social Mundial,
que él mismo inauguró en 2001, cuando aún no era
presidente, y que tanto contribuyó a su elección en
2002. De hecho, Lula culpa hoy a las ideas económicas
del Foro de Davos de la gran crisis financiera mundial.
¿Abandonará Lula el neoliberalismo que ha defendido
estos años y que ha guiado la política económica de su
Gobierno para convertirse a las ideas más
revolucionarias y sociales del Foro de Belém? Lo veremos
el jueves, cuando Lula hable a los más de cien mil
participantes, junto con sus colegas de Venezuela, Hugo
Chávez; de Paraguay, Fernando Lugo; de Ecuador, Rafael
Correa, y de Bolivia, Evo Morales.
Hasta hoy, Lula se había desmarcado siempre de sus
colegas en materia de macroeconomía. La cuestión es si
seguirá haciéndolo.
Problemas de
los indígenas
El
Foro de Belém se planeó hace dos años, cuando comenzó su
preparación, para tratar los graves problemas de los
indígenas de la Amazonia y toda la problemática generada
en la defensa de la mayor selva virgen del mundo,
santuario de la humanidad.
Por eso fue escogida como sede del encuentro la ciudad
de Belém, capital de la Amazonia, y para ello fueron
invitados 3.000 indígenas. Sin embargo, el tsunami de la
crisis financiera mundial ha cambiado la agenda. A pesar
de que se discutirán los temas indígenas, las miles de
discusiones del foro estarán orientadas hacia la
búsqueda de una respuesta a la actual crisis económica
mundial.
Para Oded Grajew, uno de los fundadores del foro, las
diversas ediciones del evento siempre han registrado una
gran asistencia de la sociedad civil estadounidense. "No
voy a decir que el foro ha sido responsable de la
elección de Obama, pero hubo un movimiento fuerte en el
FSM, en la línea de muchas de las ideas del nuevo
presidente negro americano", asegura.
Diversos analistas del foro aseguran que, a partir de
ahora, las políticas de justicia social, de democracia
participativa, de desarrollo sostenible, de crítica a la
globalización —sobre todo, a partir de esta crisis
mundial— van a estar más presentes en las agendas
políticas de no pocos Gobiernos mundiales.
Uno de los escollos del encuentro de Belém es que
algunos movimientos, como el de los Trabajadores Sin
Tierra (MST) o la Central Única de Trabajadores (CUT),
proponen que el foro se defina, que lance alguna
propuesta política concreta y sirva para acciones
globales. Quienes crearon el FSM, al contrario, piensan
que debe mantenerse la idea de "gran debate abierto a
todas las tendencias", sin decantarse por ninguna de
ellas. Un foro concebido más bien como un gran fermento
político y social, capaz de hacer crecer la conciencia
social mundial.
Juan Arias
Río de Janeiro - 27/01/2009.
El
País
Tomado de
HOAC DE CADIZ Y CEUTA