Oraciones
para la
eucaristía
6º
domingo de PASCUA
ANÁFORA
DIOS ES AMOR
Acción de gracias
Te dirigimos, Dios y Señor, esta humilde
plegaria
para agradecerte las grandes cosas que has
hecho,
la creación de todo el infinito universo.
Pero nos sentimos agradecidos
especialmente,
porque has querido que te llamemos y te
sintamos Padre,
porque nos tratas como hijos
y contamos con tu incondicional cariño.
Gracias, Padre, por habernos regalado
la maravilla de tu presencia viva en
nosotros.
Queremos bendecirte y responder a tu amor,
sirviéndote como profetas y proclamando ante
el mundo
que eres un Dios bueno, Padre y Madre de
todos,
que no pretendes otra cosa que nuestra
felicidad,
y que sólo nos pides que nos llevemos bien
entre todos.
Por eso te cantamos con alegría este himno
de alabanza…
Memorial de la cena del Señor
Es el momento, Dios nuestro, de volver a
darte gracias
por tu buen hijo Jesús, de quien dijiste que
tanto amabas.
Él supo corresponder a tu amor,
vivió constantemente en tu presencia,
y nos descubrió esta gran noticia,
que eres nuestro Padre y nuestra Madre
y por eso eres tan bueno con nosotros.
Jesús ha sabido despertar la conciencia de
mucha gente,
ha sido sin duda tu mejor mensajero, tu
auténtico vicario,
quien más fielmente te ha representado ante
la humanidad
y quien con más exactitud te ha encarnado y
hecho visible.
Queremos manifestarte, Padre y Madre,
nuestro agradecimiento y gozo por Jesús,
por su valioso y valiente testimonio.
Invocación al Espíritu de Dios
Envíanos tu Espíritu, te necesitamos.
Tenemos por delante una tarea inmensa y
urgente,
hacer que en este mundo reines Tú,
que reine el amor y la equidad.
Queremos descubrir a los hermanos tu bondad
infinita,
para que nadie te tema ni se esconda de Ti,
para que todos aprendan a quererte y te
bendigan.
Y el primer paso, lo sabemos, es
convertirnos nosotros.
No podemos predicar a Jesús si no le
seguimos fielmente,
si antes no hemos tratado de imitarle en
todo.
La fuerza para tanto empeño, la podemos
tener en Ti,
en la oración continua, que es lo que hizo
Jesús.
Gracias, Padre nuestro, Madre nuestra, por
darnos la vida,
por abrirnos tus brazos, por acogernos como
hijos.
Uniendo nuestras voces, en presencia de tu
hijo Jesús,
te glorificamos y bendecimos ahora
como querríamos hacer toda la eternidad.
AMÉN
Rafael Calvo