COMUNICADO ANTE EL DIA DE
LA MUJER TRABAJADORA
8 Marzo de 2010
Este año, el Día internacional de la Mujer Trabajadora se
celebra en un contexto de crisis económica global, que está
machacando las expectativas vitales de las personas del
mundo obrero hasta extremos insoportables.
De acuerdo con los datos de la EPA (Encuesta de Población
Activa), las mujeres siguen siendo mayoría en la economía
sumergida, en el trabajo precario y también en el trabajo a
tiempo parcial, donde representan más del 76 % de dicha mano
de obra.
Queremos poner de manifiesto especialmente la situación de
las mujeres trabajadoras pobres, la mayoría inmigrantes:
empleadas de hogar, trabajadoras en empresas de servicios,
en la economía sumergida... También la situación de las
mujeres que siguen realizando mayoritariamente las tareas y
funciones domésticas.
Las situaciones anteriores no son fruto de la casualidad.
Son las fórmulas por las cuales el capitalismo persigue
sustentarse, convirtiendo a las personas y sus familias en
productores y consumidores al servicio de la rentabilidad
económica, lo cual provoca un mayor empobrecimiento y
deshumanización.
Es necesario, por tanto, que en los acuerdos entre
empresarios, gobierno y sindicatos se pongan sobre la mesa
los derechos laborales de tantas mujeres; derechos que les
permitan ser madres, así como desarrollar su vocación o
desarrollo profesional. Con ello seguimos las palabras del
Papa Benedicto XVI que, en la Encíclica “Caritas in Veritate”,
en su número 63, nos invita a trabajar por un trabajo
decente, es decir, “un trabajo que, en cualquier sociedad,
sea expresión de la dignidad esencial de todo hombre o
mujer”.
Como movimientos de Acción Católica especializada e Iglesia
comprometida con el mundo obrero, las militantes y los
militantes de la Juventud Obrera Cristiana (JOC) y de la
Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) no podemos
quedarnos impasibles ante estas situaciones.
Este día es una invitación al compromiso y a la denuncia
profética, a la reflexión y a la acción, siendo conscientes
y teniendo presentes los rostros de esta crisis, y
especialmente los rostros de las mujeres con las que
convivimos en los centros de estudio y de trabajo, en los
barrios, en el medio rural…
Hacemos un llamamiento a nuestra militancia para sumarnos a
las reivindicaciones que se hagan en nuestro entorno y
apostamos por el compromiso de vivir nuevas experiencias que
visualicen que los seres humanos estamos capacitados para
organizar la vida social desde la igualdad y desde el
respeto a la diversidad de cada hombre o mujer.
Juventud Obrera Cristiana (JOC)
Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC